Tuesday, January 4, 2011

Rollitos de primavera, verano, otoño, invierno y primavera

Una chica que me ha rogado permanecer en el más absoluto anonimato por salvaguardar su carrera como cocinera profesional en Suecia, decidió, un buen día, aventurarse en el oscuro arte de la cocina oriental tradicional y romper con un gesto la barrera culinaria que deja Asia a un lado y al otro Europa.

Pretendía elaborar rollitos de primavera por el método cantonés tradicional, es decir, comprándolos congelados en el Lidl y friéndolos en una sartén. El primer paso lo realizó sin demasiados problemas adquiriendo el producto con inigualable maestría, demostrando un buen dominio de la tarjeta de crédito y viajando en autobús con soltura a través de páramos de terrorífico nombre como Tingvallahallarna. En el segundo paso llegaron los problemas, pues nuestra protagonista de hoy no dominaba por aquel entonces la técnica secreta y milenaria de freir congelados.

Su inexperiencia no la detuvo. Leyó detenidamente las instrucciones en sueco, noruego, finlandés y danés, maldijo las cuatro lenguas en gallego, castellano, francés e inglés. Acto seguido calentó el aceite a la temperatura a la que se funde el acero y soltó dos rollitos de primavera a la deriva sobre una "balsa de aceite" en ebullición. Los rollitos de primavera fueron carbonizados al instante en su parte más externa o exorrollito, se tornaron de un color tan negro que atraían la luz hacia ellos. El núcleo del rollito quedó gélido, duro e incomestible para cualquier persona en su sano juicio, efectivamente Markus se los comió sin mediar palabra. Yo propuse cambiar el nombre de rollitos de primavera por rollitos de verano-invierno mientras maldecía mi suerte porque una gota de aceite me había quemado la mano.

Las autoridades chinas ya se han puesto en contacto con esta terrorista gastronómica para que detenga estos atentados alimenticios contra sus más sagradas tradiciones.

Thursday, December 30, 2010

Los vikingos

Como no estoy muy inspirado para escribir, os dejo con una imagen que refleja cómo ha evolucionado Suecia en el último milenio. Sacad vuestras propias conclusiones y las ajenas también, si os place.

Monday, November 15, 2010

La nieve

La nieve es un fenómeno meteorológico totalmente sobrevalorado que se produce únicamente cuando yo no estoy. Según parece es muy común en el lugar donde resido, he visto fotos y parece ser cierto, pero en el preciso instante en que decido volver a mi lugar de origen, el cielo decide que es un buen momento para sacudirse la caspa y hacer feliz a todos. Es para cabrearse.

Científicos de todo el mundo han determinado que debido a mi temperatura corporal es físicamente imposible que nieve en un radio de veinte kilómetros a la redonda de mi situación. También han dicho que Murcia sin mí sería un páramo gélido y me han pedido que ni se me ocurra viajar a la antártida o podría acelerar el proceso de calentamiento global y en consecuencia mataros a todos, así que portaos bien conmigo o sufriréis las consecuencias.

He decidido tomarme la justicia por mi mano y solventar tamaño atropello desmitificando todo lo que creéis bueno de la nieve.

  1. La nieve no sabe a azúcar: Cuando la véis por la tele creéis que tiene que saber al polvillo que llevan las ensaimadas por encima ¿Verdad? Pues nada más lejos de la realidad. Sabe a agua fría, a frigorífico por dentro, a cubito de mala calidad, además su ingesta provoca diarrea y otras enfermedades venéreas.
  2. La nieve moja: Dejad de engañaros, la nieve no es más que agua fría en el momento y lugar adecuados. Si creéis que podéis tratarla como a cualquier otro elemento de la tabla periódica estáis muy equivocados. La nieve te puede matar si a ella le viene en gana o la pillas en uno de esos días bien de hipotermia, aplastamiento o de aburrimiento.
  3. La nieve provoca cáncer de piel: Sí amigos, de una forma sigilosa, pero en un alarde de maldad decide reflejar los rayos del sol de tal manera que juntos se unen para destruir tu epidermis y provocar todas las enfermedades de la piel que un sólo astro no consigue.

Reflexionad sobre el arma mortífera que sería una puerta giratoria con nieve en su interior. Me da escalofríos sólo de pensarlo. Decid NO a la nieve, farloperos.

Sunday, October 24, 2010

Köttbullar

Las recepciones en Triogatan 8 son famosas porque siempre ofrezco a mis invitados un manjar llamado Köttbullar. Consiste, como su nombre indica, en albóndigas con una salsa llamada gradsås digna del mismísimo Jehová, acompañadas con puré de patatas o potatismos que yo mismo extraigo del sobre y lyngon sylt que es básicamente una mermelada roja.

La gente queda tan satisfecha con dicho manjar que me piden que lo haga tantas veces como sea posible. Eso es todo lo que tengo que decir por hoy.

Monday, October 11, 2010

Las puertas giratorias

Aquí, en Suecia, descubrieron la puerta giratoria en el siglo XV antes o después de Cristo, eso no está muy claro, pero lo que sí está claro es que les fascina este artilugio rotatorio y lo utilizan hasta la saciedad. Una puerta giratoria es un elemento de acceso o salida a un lugar, establecimiento o país que consiste en un eje central con cuatro aspas que se extienden desde el suelo hasta la parte superior de la puerta, que rotan a velocidad de vértigo. Os podéis empezar a hacer una idea del peligro que conlleva.

El modo de uso es el siguiente: mientras la puerta giratoria, giropuerta o giro postal (si es la entrada a la oficina de correos) realiza su cíclica función, tienes que introducirte en uno de los espacios interaspales en una fracción de segundo. Una vez dentro tienes que dar vueltas hasta encontrar la salida o volver al punto inicial y así hasta el infinito. Mientras estás en el vientre de una puerta giratoria tienes que llevar cuidado con varios elementos. 
  • La parada: La puerta puede decidir a su antojo frenar su rotación, me consta que se han dado casos, y detener su aspa delantera en frente de tu frente provocando una lesión crónica en tu lóbulo frontal que te puede afectar al sistema locomotriz de forma intermitente. 
  • La rebelión: Ha habido personas que después de varias horas, días o semanas dentro de la puerta han decidido rebelarse contra el inevitable destino de la misma y detenerse. Otras simplemente han quedado inconscientes debido al primer caso expuesto. Grave error. La puerta no atiende a razones, no escucha al pueblo, lo arrolla y pasa por encima de él con la fuerza de lo inevitable con la parte más peligrosa del mismo, su aspa posterior. El aspa posterior tiene la única función de arrastrar cualquier elemento detenido dentro de la puerta. Si este elemento provoca la detención de la puerta, este aspa posterior se convierte en aspa anterior de un posible sujeto situado en otro de los compartimentos de la puerta provocándole la lesiones descritas en el apartado anterior.
  • La amputación: Si alguien poco ágil o algo indeciso o simplemente con una percepción del tiempo diferente a la que impone el giro de la puerta se queda entre la zona de giro de la puerta y la entrada, sin duda alguna sufrirá la amputación y separación de la parte que quedó dentro y la que quedó fuera. Si se diera el caso de pérdida de algún miembro o miembra lavar abundantemente con agua y dejar fuera del alcance de los niños.
Algunos tienen la teoría de que se instalan para evitar que entre frío en los edificios de contínuo trasiego de personas, pero eso no se lo cree nadie. Desde aquí pido al gobierno sueco que erradique esta catástrofe que destroza familias enteras y que mancha la buena imagen de un país.

Saturday, October 2, 2010

El torneo

Acabo de llegar de jugar un torneo de pingpong que han organizado unos suecos en la cocina de Triogatan 14. Al llegar no había mucha gente y tras estudiar a los rivales, he medido mis posibilidades y me he visto ganador. He pasado la fase de grupos sin problemas y me he presentado en cuartos de final con dos resultados contundentes dignos del mismísimo Jean-Philippe Gatien. Habíamos puesto 2€ cada participante y había un total de 24. El ganador se llevaba la mitad. Yo ya veía el dinero en mis manos y estaba haciendo planes con él.

Dos partidos más y me he plantado en la final contra una chica sueca que me ha barrido literalmente. Ha cogido el dinero y se ha ido con las mismas. Luego me he enterado de que había llegado a ser la segunda mejor jugadora de Suecia y que todavía competía. Yo, que lo más alto que había llegado era a la final del campeonato de navidad del club de tenis de Murcia.

Me han dado una cerveza como premio de consolación con lo cual creo que he amortizado mi inversión. Sí, me ha ganado una chica, pero a vosotros también os hubiese ganado.

Friday, October 1, 2010

Las llaves

El miércoles viví un episodio angustioso, el peor momento que he pasado desde que estoy en Karlstad. Os pongo en situación. El contrato de alquiler de la residencia establece que en caso de extraviar las llaves tendrás que abonar la nada desdeñable cantidad de 3000SEK, es decir, un poco más de 300€ de los de entonces.

Todos vivimos con el miedo en el cuerpo temiendo el día en que perdamos las llaves. Hemos tratado de hacer copias en tiendas y estamos barajando la posibilidad de hacer una copia casera, pero el equipo de I+D aún no ha dado con la clave.

El miércoles día 29 de Septiembre, salí disparado de mi casa a coger el autobús, teniendo que sortear un montículo recubierto de césped que se interponía entre el autobús y yo. Tan tremendo y majestuoso fue el salto que en ese momento se desprendieron las llaves de mi bolsillo sin yo percatarme de ello. Tres horas después, volví a mi edificio y empecé a buscar por los bolsillos y las llaves no aparecían. Estuve al borde del colapso y en un arranque de inteligencia decidí rehacer el camino, autobús, ikea y supermercado, pero no hizo falta. Comencé a buscar en el suelo en los cincuenta metros que hay desde mi casa al bus y después de unos angustiosos minutos encontré las llaves. En el césped estaban como si no hubiera pasado nada, ajenas a mi sufrimiento y mi dolor de espíritu.

Estoy planteándome seriamente dedicarme profesionalmente a buscar llaves, porque he encontrado ya dos juegos de llaves de amigos que las habían perdido. Celebrad que no soy 300€ más pobre.